
José Luis se pidió un té con mosca, vieja y torpe, y las noches pasaban como ánforas, el ambiente gay de siempre, lesbianas y sindicalistas sonriendo. Cuando pienso en todas las cosas que he negado, creo que no tengo una voluntad respetable. José Luis dice que el Mediterráneo es estéticamente más sutil que la costa normanda. Nos da lo mismo a los dos. Estuvimos en el museo judío de Berlín. El maldito holocausto. No pagamos al explicador en castellano. Estábamos completamente en contra de su visión sobre el arte y el tiempo. Yo me pedí otra cerveza bávara, luego una belga, luego una danesa, luego otra de India. No entiendo por qué me gusta tanto lo cerveza. En la tumba de Mozart estuvimos solos, no en la de Morrison. Todo mi odio se concreta en situaciones abstractas que yo mismo interpreto: si creo que los comentaristas o los periodistas son los culpables de toda la humanidad que detesto, entonces me pido otra cerveza. Tardes con todas las culturas del mundo acuchillándome. Hemos dicho casi todo lo que esperaban de nosotros en todos los sitios. Manuel decía, cómo vas a nadar entre bazos por Varanasi, es mejor NY. Pero yo ya no quiero NY. Aguanta un poco más, y te vas. No te vayas, y te vas. No te vayas y te vas.
3 comentarios:
hijodeputa que arte!
y la foto de los embriones semanticos?
anónimo dijo...
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