cuando la señora Kennedy decidió adornar sus cenas en la Casa Blanca con intelectuales, sólo Cummings, Faulkner y, después, Manuel Vilas, rechazaron la invitación;
Carlangas ha destruido todas las revistas y vocaciones intelectuales en las que ha colaborado, quedando quizá tan sólo el recuerdo amargo de Caminos de Pakistán, primera revista digital de pensamiento radical, es decir, no anarquista, no política, simplemente primera revista de pensamiento fuerte como una sombra.
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