
encontré tu carpeta música para matar: un tema de Wire, The 15th,
y en el bloc de notas lo que imagino una lista de tentativas
por determinar: B.P. Billy, Tokio Police Club... y trozos de Cummings:
kamaradas fragmento
del odio más violento
(todos van discurriendo por el mismo atanor
y dios sabrá por qué)
que yo también lo sé
(a causa de que todos tienen miedo al amor
una mañana despertaré con tu CD en las entrañas de la noche
mesita de sentimiento verbal, tu música para matar
y yo ya no seré más Mateo Muerte, actor que en Salt Lake City lo ignoró todo
como todos ignoramos a cada instante
es tan mísero nuestro empirismo que confiarse a la ciencia es denigrante
al entendimiento: cuanto sucede en tu entorno, un entorno que sabes
tan ridículo e insignificante como el de un cesto, apenas puedes concebirlo, entonces
cómo ibas a abarcar todo lo que acontece: guerras, proyectos, despertares,
rutinas y sorpresas, creaciones y destrucciones, el viento, la lluvia,
los movimientos geológicos, las traiciones, los pactos, los colores, el semen
y las puertas cerrándose de los ascensores, los coches y los cementerios, los nacimientos,
las resurreciones, las maniobras de los trasatlánticos, las reediciones,
las rotativas, los diseñadores de nada, la nada total sobre las uralitas,
todas las cosas que no puedes controlar ni asimilar, cómo vas a razonar
desde tu experiencia si tu experiencia es
menos que nada, un insulto, tu experiencia no sirve para nada, para nada,
para nada, da lo mismo tu inteligencia
el brillo de tu respuesta
tu capacidad de entrelazar lo que acontece hasta una verdad
irrebatible, no sirve para nada
incluso tu intuición y tu probabilidad de acierto
confíate en el fallo amor mío, junto a la chimenea
hoy vamos a fallar hasta matarnos
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada